Monday, October 26, 2009

Atravesamos la lluvia

Cuando yo tenía unos diez años, me fui un fin de semana al campo con mi papá, el campo es su lugar adorado, resulta que había llovido mucho y el camino de la entrada al campo está bastante más abajo que el nivel de la ruta, o al menos estaba, o al menos yo asi lo recuerdo, porque si lo pienso como lo veo ahora no es tan bajo el camino, pero ese día si, se veía más abajo porque estaba cubierto de agua. Llegamos a la entrada y el camino se había transformado en un río, pero mi papá sabía que podía cruzarlo con su mazda celeste, una camionetita con caja abierta que el usaba para el campo. Y cruzamos, yo estaba muerta de miedo y el siempre se acuerda que yo le decía, "hay mucha agua papi", la camioneta se convirtió en un barco, iba casi flotando, para mi que iba flotando, y mi viejo hacía maniobras y la camioneta avanzaba, el vencía toda la tempestad que nos rodeaba, él sólo manejando su camioneta y llevándome del otro lado, segura, sana y salva a través de un río mañoso. Hoy está atravesando la tempestad y de nuevo lo está haciendo asi, con naturalidad, el sabe que puede cruzar el río tempestuoso y lo está haciendo con toda su fuerza.
Este poema fue inspirado en otra tempestad, eso creí cuando lo escribí, pero luego de retomarlo me di cuenta que había sido escrito por ese día en que cruce la tormenta con mi papá. Asi que acá va dedicado a mi papá Héctor Emilio Fayanás.

Me llevaste,
atravesamos la lluvia.
Las ramas caían
delante de nuestros pasos
y nosotros salíamos ilesos.
Esos árboles si sabían
de pérdidas,
dejaban esas queridas ramas
caer
para que entendiéramos
lo que ahora no podemos entender.
06/03/05 2:00 AM

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1 Comments:

Blogger Unknown said...

Que se puede decir ante tanta bondady esperanza? Gracias, hija los recuerdos en poesia apuntalan mi decaimiento. Si no puedo con la tormenta, al menos podrè indicar el camino.
Hèctor Emilio Fayanàs

5:11 AM  

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